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Procesos de Integración en América Latina

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Procesos de Integración en América Latina

El ex canciller peruano Oscar Maúrtua de Romaña hace aquí un recuento de las organizaciones e instituciones regionales, de sus realidades y posibilidades de integración en el futuro preguntándose qué tipo de integración deseamos.

Por Oscar Maúrtua de Romaña

El presente trabajo pretende ser una primera aproximación a cierta realidad del proceso de integración en América Latina y el Caribe en la actualidad: la pluralidad de organizaciones e instituciones regionales (SELA, UNASUR, CELAC, etc.); subregionales (OECS, AEC, CARICOM, SICA,MERCOSUR, CAN, ALIANZA DEL PACÍFICO, etc.)e interamericanos (OEA,BID, etc.); y que, sostenemos, obedece a esa vocación integradora que nos identifica a los latinoamericanos la cual responde a diversos factores como nuestro idioma común, a nuestras costumbres, a nuestro mestizaje y que se concentra en la herencia de dos Virreinatos: el español y el portugués.

 

Las iniciativas de integración regional y subregional en América Latina y el Caribe recogen la mejor herencia política de los Libertadores y próceres como Simón Bolívar, José de San Martín, José Gervasio de Artigas, Antonio José de Sucre, Francisco Morazán y de tantos otros patriotas latinoamericanos y caribeños que lucharon por nuestra independencia con la visión de La Patria Grande. Desde los albores de nuestra vida republicana, desde el momento de la conformación de nuestros Estados, nuestros próceres fueron los abanderados de nuestra causa común, de nuestro destino común, de la imperiosa necesidad histórica de coligarnos de alguna manera.

No por azar sino por una motivación telúrica los latinoamericanos participamos de las gestas libertarias con espíritu de solidaridad, creamos el más antiguo organismo regional, la OEA, adoptamos la Convención Interamericana de Derechos Humanos con visión precursora, al igual que conformamos la Corte Interamericana antes que otros continentes más avanzados y desarrollados por ese prurito legalista y jurídico que nos es propio.

Discutir el tema de la integración latinoamericana conlleva analizar la historia, los logros, las fallas, los desafíos y metas de un proceso en constante cambio y de construcción inacabada. Por fortuna, los objetivos comunes de este esfuerzo son suficientemente claros: la soberanía de los pueblos, la independencia nacional, la paz, la democracia, los derechos humanos, la cultura y la ciencia. La experiencia de las últimas décadas de distintos proyectos con algunosde esos objetivos, en diferentes alcances y dimensiones, no hacen sino subrayar la importancia que la integración sigue teniendo al empezar la segunda década del siglo XXI

Los últimos 10 años hemos sido testigos de la creación de nuevas organizaciones regionales y subregionales en América Latina. Muchas de estas iniciativas han sido fruto de un renovado impulso político y, pese a los obstáculos, avanzan en diferentes frentes y a diferentes velocidades. Actualmente están vigentes decenas de acuerdos económicos regionales o subregionales. Queremos destacar los procesos de integración que más importantes, algunos de larga data, otros de reciente creación.

1. El Mercado Común del Sur (MERCOSUR) se constituyó el 26 de marzo de 1991 por el Tratado de Asunción. Está integrado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay (actualmente en proceso de reincorporación). Venezuela se incorporó como miembro de pleno derecho el 31 de julio de 2012. En la Cumbre de Brasilia del 3-4 diciembre de 2012, Bolivia firma el Protocolo de Adhesión.

El MERCOSUR aglutina el 75 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) de Sudamérica. La Unión Europa (UE) busca negociar con el MERCOSUR un Acuerdo de Asociación, que además de un refuerzo de la cooperación y el diálogo político entre ambos bloques, incluya un Tratado de Libre Comercio.

2. La Comunidad Andina de Naciones (CAN) está integrada por Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú. El gran logro de la CAN fue la creación de una Zona de Libre Comercio, en funcionamiento desde 1993 y que se completó en enero de 2006, cuando Perú finalizó su proceso de desgravación arancelaria.

Durante 2004, los esfuerzos hacia la paulatina creación de un mercado común latinoamericano llevaron a la firma de un Acuerdo de Libre Comercio con Mercosur y la inclusión de algunos países andinos como miembros asociados de dicho bloque. Perú y Colombia comenzaron en enero de 2009 a negociar unilateralmente Acuerdos Comerciales Multipartes con la UE que están en proceso de ratificación y se espera entren en este año 2013.

3. La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) nació en la Cumbre de Isla Margarita (Venezuela) de 17 de abril de 2007 como heredera de la Comunidad Suramericana de Naciones (CSN). Lo forman doce países de América del Sur: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam, Uruguay, Venezuela y Paraguay (en proceso de reincorporación). UNASUR se constituye como una organización de concertación política, suma una población de 392 millones de habitantes y una extensión superior a los 17 millones de km2. Su Producto Interior Bruto (PIB) supera los dos mil millones de dólares, el 5,9 por ciento del PIB mundial.

4. La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) es una iniciativa promovida por Venezuela para la integración de los países de América Latina y el Caribe, y basada en la solidaridad y en la complementariedad de las economías nacionales. Fue propuesta por el presidente venezolano, Hugo Chávez, como una alternativa al Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA) impulsada entonces por EEUU.

Se creó en 2004, por un acuerdo suscrito en La Habana por Venezuela y Cuba. En los años siguientes se sumaron al grupo Bolivia, Nicaragua, Honduras, Dominica, Ecuador, San Vicente y las Granadinas, y Antigua y Barbuda. En enero de 2010 Honduras abandonó el bloque, y en octubre 2010 Siria se convirtió en "miembro aliado".

5. La Alianza del Pacífico es uno de los procesos de integración que viene generando un creciente interés y atracción mundial en la actualidad. Aunque técnicamente es una apuesta económica y comercial, el impulso político de los presidentes fundadores ha sido esencial para su éxito. Creada en 2011 y constituida formalmente en junio de 2012, está formada por México, Colombia, Perú y Chile.

Costa Rica será miembro de pleno derecho una vez concluya la firma de los Tratados de Libre Comercio que está negociando. Como bloque económico, la Alianza agrupa a más de 210 millones de personas y representa el 35% del PIB total de América Latina y el Caribe. Su tasa media de crecimiento fue del 5% en 2012. Panamá, Uruguay, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, España, Japón y Guatemala son observadores.

Viéndolo desde una perspectiva histórica, La Alianza del Pacifico no es sino una versión del siglo XXI de lo que era el Galeón de Manila que salía de Acapulco, cruzaba hasta Manila y regresa a América a través del Callao para seguir de nuevo a Acapulco. Subyace en nuestro espíritu de nuestros ancestros y tradiciones, vinculantes e integradores, que a pesar de los siglos ha perdurado.

6. La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) quedó formalmente constituida en la III Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la CALC celebrada en Caracas los días 2 y 3 de diciembre de 2011. Por deseo expreso de sus miembros surge como organización que carece de órganos administrativos, donde las decisiones se adoptan por consenso y la instancia suprema es la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno que se reunirá anualmente en el país que ostente la Presidencia Pro Témpore (PPT).

Actualmente la ejerce Chile, que organizó la I Cumbre CELAC los días 27 y 28 de enero 2013. Cuba ejercerá la Presidencia a partir de febrero 2013. Son miembros 33 Estados de América Latina y el Caribe. La CELAC se constituye como un “mecanismo representativo de concertación política, cooperación e integración de los Estados latinoamericanos y caribeños, y como espacio común que garantice la unidad e integración de nuestra región”.

7. El Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) fue constituido el 13 de diciembre de 1991 por el Protocolo de Tegucigalpa en la Cumbre de presidentes de Centroamérica, como un esfuerzo de las naciones por avanzar en la integración de la región. Son miembros de pleno derecho Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Panamá y Honduras, a los que se sumó Belice, en 2000. Honduras estuvo suspendida entre junio de 2009 y julio de 2010, como consecuencia del desalojo del poder del presidente Manuel Zelaya.

República Dominicana es país asociado desde 2003 -un estatuto diferenciado del de Estado observador- y ha solicitado su ingreso como miembro de pleno derecho en 2013. La decisión sobre su admisión podría adoptarse en la Cumbre del SICA en San José de CostaRica del 28 de junio de 2013.

8. El CARICOM (Comunidad del Caribe; en inglés, Caribbean Community) lo componen quince países, casi todos ellos ex colonias inglesas y, por tanto, anglófonos, once de los cuales son islas: Antigua, Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Jamaica, Montserrat (colonia británica), San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Surinam (antigua Guyana Holandesa), Trinidad y Tobago y Haití, aunque este último lo abandonó temporalmente entre 2004 y 2006. Doce naciones del CARICOM, más la República Dominicana, firmaron con la UE el Acuerdo de Asociación Económica (EPA), en 2008.

Un elemento de fondo en la discusión sobre integración latinoamericana es qué tipo de integración se desea ¿una fundamentalmente económica ouna integración política con acompañamiento económico? En los tiempos de crisis económica internacional, que se vive actualmente, las circunstancias obligan a discutir el paradigma de la integración, por lo tanto el debate sobre el proyecto latinoamericano es oportuno y debe ofrecer una alternativa de prosperidad común para el futuro.

Si América Latina aspira a ocupar un lugar como uno de los polos mundiales en el siglo XXI debe acelerar sus pasos hacia la integración en el mediano plazo, cosechar frutos del éxito del proceso regional, para que en el largo plazo tenga credibilidad y gane importancia mundial.

Estoy persuadido que esta práctica que tenemos los latinoamericanos de proliferar con los organismos se inspiran en el Panamericanismo, ese espíritu solidario que nos identifica y que ha procreado todo un andamiaje jurídico y político que es el sistema Interamericano, que muchas veces duplica o yuxtapone mandatos ministeriales o presidenciales y que por ende también debilita su propia estructura. No apelo a la paridad de criterios, sino a un espíritu conciliador, de consenso y, sobre todo, conforme proclama la doctrina Estrada: sin intervencionismos.

El multilateralismo en América Latina debería reforzar la coordinación y la complementariedad en el trabajo de todas las organizaciones que integran el sistema internacional contemporáneo. Nuestro punto de vista es que este no sea solo medible por la realización constante de cumbres y foros, de asambleas y encuentros, sino fundamentalmente por la construcción de mejores escenarios para el desarrollo de las naciones, esto es, con acertadas y visionarias políticas públicas. Un multilateralismo que frente a los temas de mayor importancia para los países, potencia respuestas más que cuestionamientos. Que aprenda de la historia para visualizar nuestro futuro.

*Ex Canciller del Perú y Director General de la Escuela de Relaciones Internacionales y Gobierno de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP)