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Malas notas por mala visión

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Ya comenzó el año escolar. Aunque los menores llegan con muchas ganas, a veces en las evaluaciones finales las notas no  corresponden al esfuerzo realizado durante todo el año. "No leo bien la pizarra" o "me cuesta retener lo que estudio" son frases repetidas por muchos y pocos los padres que deciden tomar medidas al respecto, puesto que en ocasiones se puede pensar que son excusas para no estudiar.

 

Estudios demuestran que el 30 % de casos de bajo rendimiento escolar en niños de primaria y secundaria se deben principalmente a problemas visuales no detectados a tiempo o mal tratados, ya que el 90 % de actividades que se realizan en el colegio requieren de buena visión, afirma el director de la Clínica Oftalmoláser, Carlos Fernández. Por eso, refiere, es importante hacer un seguimiento oftalmológico a los niños desde que nacen, a los seis meses, al año, a los 3 y cinco años para detectar algún problema.

Las revisiones en los centros escolares deben realizarse durante toda la etapa formativa.

Además de las conocidas disfunciones visuales como la miopía o el astigmatismo existen otras muchas que pueden ir en prejuicio del desarrollo educativo del niño. Existen una serie de síntomas que los padres deben conocer para poder saber si su hijo sufre algún problema visual. Por ejemplo, si un menor cuando lee debe seguir la línea con el dedo para no perderse o mueve la cabeza durante la lectura puede sufrir un problema aculomotor.

También, si el menor confunde la derecha con la izquierda e invierte las letras y los números, la lateralidad puede ser la disfunción visual que padece.

Los centros educativos deben estar obligados por el ministerio de salud a llevar a cabo un examen anual de agudeza visual hasta que los alumnos finalicen la etapa de educación primaria, a pesar de que los especialistas aconsejan ampliar dichas revisiones visuales hacia un estudio de la salud ocular y la funcionalidad visual, así como las capacidades de comprensión. Además, el Colegio de Ópticos-Optometristas afirma que estos reconocimientos deben implantarse durante toda la escolarización, sobre todo si el niño está en la computadora muy seguido.

Los ópticos peruanos recomiendan que el mejor momento para realizar las evaluaciones a los alumnos debe ser al comienzo de cada curso y en las épocas de mayor actividad. Lo que sí es cierto es que la vista se rige por unos parámetros de actividad muy determinados, así cuanto mayor esfuerzo realicen los ojos de los alumnos mayor probabilidad a tener alguna deficiencia visual, como miopía o hipermetropía entre otras afecciones. "Las necesidades visuales del menor vienen determinadas por las actividades que desarrolla en función de su edad"

Interpretación.

"A partir de los cinco o seis años, cuando la escolarización es obligatoria y el aprendizaje se hace fundamental, las exigencias visuales van aumentando paulatinamente y ya no basta con tener una agudeza visual del 100%", añade el delegado.

Por ello, la interpretación y el procesamiento de la información visual (percepción visual) se hacen fundamentales para desarrollar tareas de discriminación visual (diferenciar una letra de otra), constancia de la forma visual (identificar un símbolo independientemente de su tamaño) o memoria visual (recordar lo aprendido). En definitiva, aspectos básicos para el desarrollo educativo del menor donde la vista juega un papel fundamental.

Además, con el crecimiento del joven la vista juega funciones más primordiales. "Para niños de mayor edad, tanto la motricidad ocular como los sistemas binocular y acomodativo son fundamentales de cara a la lectura. Gracias a ambos, se puede conseguir una buena eficacia durante las prolongadas tareas en visión de cerca que realiza el escolar", .

Llos especialistas advierten que el hecho de que a simple vista un menor no tenga problemas en la visión no significa que no pueda tener alguna anomalía. Por ello recomiendan realizar revisiones periódicas para evitar problemas en edades mayores.